"Sellando el propio ataud"
Doctor James Lebau, diplomático economista (Hugo)
James observó como la capitán se alejaba mientras los hombres del sargento cruzaban el stargate con el cuerpo de Holmes, antes de que el último soldado fuera a cruzar James se le acerco.
-Disculpe soldado. Por favor, entréguele esta carta a la coronel Riker -James observó como el soldado la cogía y miraba a su sargento-. Sargento si es tan amable es un asunto importante que la coronel reciba esta carta. Si me permite me gustaría hablar con ella.
El sargento asintió con la cabeza y James se acercó a la camara mientras el último soldado se dirigía a la tierra con su carta, había visto como el sargento y la capitán hablaban a través de ella, suponía que al otro lado la coronel le vería y le escucharía.
-¿Coronel? Soy el doctor Lebau, como ve la situación aquí no es muy buena, el hecho de que el doctor Holmes se encuentre herido de gravedad podría, y casi puedo asegurar acelerará la finalización de la misión en cuanto se filtre la noticia a ciertas personas del senado y están claras cuales son las consecuencias de esto. Uno de sus hombres lleva una carta la cual me gustaría que enviara con la máxima urgencia al senador Kelly -James se paro un momento, quizá no hubiera hecho falta hablar tan seguido, ni de golpe, pero le resultaba extraño estar hablando a través de un aparato a alguien que no veía y que se encontraba a años luz de distancia, al finalizar este pensamiento decidió terminar de sellar su ataud, como si con la carta no lo hubiera conseguido ya-. Coronel, sin rodeos, es de vital importancia que la carta llegue antes que la noticia de la situación de Holmes. Esto hará que ganemos tiempo. Y como en estos momentos soy el único asesor que queda, recomiendo que se retomen las investigaciones de inmediato, la decisión ahora está en sus...
James no pudo acabar la frase, el suelo comenzó a temblar de repente y el stargate se cerró automáticamente cortando la comunicación. James comenzó a tambalearse un poco y acabó sujetándose al aparato de marcaje.
-¿Pero qué diablos?