<$BlogRSDURL$>
 


Equipos SG-A
El Concilio
Personajes de Celarea
Premios y Reconocimientos

Tau'ri
Exea
Kawachi

Aliados
Enemigos
Celarea
Equipo
Rangos
Glosario


 
Archivo de misiones

 
"Un cambio de actitud"
Madeleine Monteloup Paul Mallory
Dra. Madeleine Monteloup Parker, bióloga (Yolanda)
Dr. Paul Mallory Rush, profesor de Historia (Pablo)


La marine Fitgerald acompañó a la doctora Monteloup y al doctor Mallory al exterior de la pirámide. La doctora Monteloup volvió la cabeza hacia la triste escena que dejaba tras de sí. Allí estaba Catherine cogiendo a Holmes, una escena que parecía sacada de Romeo y Julieta. Sólo que en este caso el que moría era Romeo. Una escena un tanto peculiar, la mirada casi ida de Catherine, la tristeza reflejada en su cara... la doctora Monteloup volvió la cabeza con lágrimas en los ojos, aunque algo pensativa por la escena. El doctor Mallory amablemente tiraba de su brazo animándola a que siguiera caminando.

Al salir se cruzaron con unos marines que llevaban una camilla que trasladaría a Holmes hasta la base. La doctora Monteloup miró de reojo la camilla y pasó rápido por su lado, era urgente salir al exterior.

Una vez fuera, la doctora Monteloup respiró honda y profundamente. Se tranquilizó algo más. Sabiendo que no habían sido los Goa´ulds por una parte se quedaba tranquila. Pero por otras se sentía inquieta. Holmes no era santo de su devoción pero no podía remediar que aquel extraño sentimiento que sentía aflorara de manera tan evidente. No podía entender, esa explosión de dolor que había sentido durante breves instantes. Y sólo por ello se sentía mal, nadie se había descompuesto tanto como ella a parte de la capitana. Se sentía muy avergonzada. Miró a Mallory, y le dijo casi a modo de disculpa: - Creo que lo ocurrido los últimos días me está afectando demasiado. Tengo que centrarme. ¿No crees, Mallory? -

El doctor Mallory se detuvo mirando un poco extrañado a la doctora. En el fondo a todos les estaba afectando la presión y los acontecimientos parecían querer complicar las cosas a cada momento. Aún así, entendió su pregunta y trató de mostrarse empático con ella. - Todos estamos un poco descentrados, doctora. La presión de estar afrontando una misión quizás excesivamente importante. Y ahora lo de Holmes. Quizás ahora es un buen momento para mantener la calma. - Apartó por un momento la mirada de los ojos de la doctora para buscar el cielo. No quería sonar demasiado trascendente. No iba mucho con su estilo y sabía que la doctora estaba bastante tensa. Así que buscó siempre sonar amigable y tranquilo. - Holmes es un pelmazo... pero seguro que sale de ésta. Aunque sólo sea para seguir dando la murga. -

- Si supongo, que en estos momentos la calma es lo más importante. Pero me preocupa que debido a lo ocurrido sigan queriendo seguir adelante con la auditoría, ahora hay más motivos para fastidiar. Y respecto a Jonathan... sí, supongo que saldrá de esta, al menos eso espero. - La doctora miró hacia el horizonte y continuó - Qué curioso la forma en que Catherine miraba a Jonathan-. Apenas hubo pronunciado esas palabras, la doctora Monteloup se mordió el labio. No debía de haber expresado ese fugaz pensamiento en alto.

Paul sonrió bajando la mirada y rápidamente recuperó los ojos de su interlocutora con un gesto divertido. - ¿Qué estás insinuando? -. Paul sabía perfectamente lo que la doctora Monteloup quería decir porque se había dado perfecta cuenta de que Holmes era algo más que un compañero de trabajo para la capitana Ford por el comportamiento y la actitud de la capitana instantes antes. Sin embargo prefirió mostrarse ingenuo ante ella y no apuntar a nada ni a nadie en concreto.

La doctora Monteloup miró a Paul a los ojos iba a responderle cuando contempló aquella mirada divertida. Sólo acertó a decir: - Nada, olvídalo, serán imaginaciones mías -. Madeleine bajó la mirada al suelo. En el fondo sabía que lo que quería insinuar parecía ser cierto, pero no le apetecía comentar nada más y menos con Paul. Ese asunto era mejor tratarlo con la propia implicada y en privado. No quería levantar ninguna insinuación más. Sobre todo por la capitana, porque era algo suyo. En cuanto a Holmes, esperaba que no fuera una aventura más de las suyas. No quería que Catherine sufriera.

La doctora contempló el lugar durante breves instantes y volviéndose hacia el doctor Mallory le dijo seriamente: - ¿Y tú, Paul? Aparte de la historia y ese libro que estas escribiendo. ¿Alguien ocupa tu corazón? - la doctora miró al doctor Mallory, cuan distinto era de su marido, físicamente no se parecían nada y su manera de ser y comportarse no se asemejaban. Mientras le miraba recordó lo tonta que había sido en la UIC, cuando intentaba nombrarle pronunciando su nombre tartamudeando, entonces pensaba que su marido siempre estaría presente en su vida. Pero pasado el tiempo, en ese instante, junto al doctor Mallory, descubría que ya estaba vacunada en ese sentido. Ya no veía a su Paul, sino al Paul que ahora se encontraba ante ella, una persona bien distinta.

El doctor Mallory se quedó sorprendido por la pregunta. Se quedó mirando fijamente al cielo por un momento sin ser capaz de reaccionar. Se le había borrado la sonrisa de la cara, pero intentó recuperarla. - Ehm... no, nadie *ocupa mi corazón* - respondió con cierta sequedad. Aquella pregunta inesperada le había dejado bastante sensación de incomodidad en su interior. Sabía que Madeleine era alguien especial pero hasta ese momento no había conocido la extrema sinceridad de sus preguntas.

Decidió contrarrestar aquella pregunta bomba con ironía. Recuperó nuevamente la sonrisa y clavó sus ojos verdes en los de Madeleine que desde ese momento fue consciente de que ya no miraba igual. Tenían algo especial. - ¿Por qué?. ¿Estás interesada en ocupar el puesto?. Debo advertirte que el casting es duro -.

La doctora miró a los ojos de Paul y durante breves instantes se perdió en ellos. Un brillo especial los iluminaba. Vislumbró en ellos su interés por ella. Finalmente con una media sonrisa respondió a la ironía: - ¡Ahhh! Si el chico tiene casting y todo, pero te aseguro que no hay casting lo suficiente duro para mí. Si quisiera lo ganaría... - y añadió pícaramente - Porque lo ganaría, ¿verdad?. Madeleine durante breves instantes se sintió relajada. Hablar de temas fuera de lo que estaba ocurriendo le servía para que no se centrara demasiado en el dolor, algo a lo que empezaba a habituarse, y eso no era bueno para ella.

El doctor Mallory amplió entonces su sonrisa. No estaba seguro del cariz que estaban tomando las cosas en medio de todo aquel vendaval de sucesos. Sin dejar de mirar a Madeleine abrió aún más los ojos. - Si de verdad quieres descubrirlo por qué no te presentas? -. No tenía demasiado claro hasta dónde estaba llegando la situación pero los ojos de la doctora le hacían querer seguir adelante.

La doctora Monteloup se puso seria, la conversación estaba dando un giro para el cual ella no se sentía preparada. Sin embargo a pesar de saberlo algo la impulsó a contestar: - Lo haré... y ganaré -. La doctora Monteloup no bien hubo terminado de decir esas palabras, comenzó a marearse, una sensación de vértigo la invadió, y decidió apoyarse contra la pared. Y añadió en voz baja: - Cuando termine esta pesadilla y me recupere -. Realmente estaba algo aturdida, demasiadas emociones de golpe.

- ¡Madeleine! - Paul extendió los brazos tratando de evitar que el movimiento de la doctora por el mareo terminara por dar con sus huesos en el suelo. Al final se encontró frente a ella con su mano derecha sobre su mejilla enrojecida por el calor. La miró fijamente. - ¿Te encuentras bien?. -

La doctora Monteloup dejó que Paul la sujetase, no tenía muchas fuerzas para apartarle si quiera, pero agradeció su ayuda respondiéndole: - Sí, si... estoy bien... es sólo que el calor y tantas emociones me... - No pudo terminar la frase, pues en esos momentos sacaban en camilla a Holmes. Sacó fuerzas de flaqueza y se incorporó acercándose a la camilla. Intentó tomar la mano de Holmes, y cuando lo había conseguido los marines la apartaron, tenían bastante prisa por llevar a Holmes de regreso a la base para que tuviera una mejor asistencia. Tan sólo pensó: " No te mueras... maldito demonio". La doctora Monteloup los vió alejarse y miró a Mallory compungida. Se acercó a la pared y se deslizó por ella hasta quedarse sentada en el suelo. Vió alejarse la camilla y a los demás entre los que iba Catherine igualmente destrozada. Lo estaba pasando mal. Tendría que hablar con ella para darle todo su apoyo y que supiera que podía contar con ella. Levantó la cabeza hacia Mallory y le preguntó: - ¿Y ahora, qué?

El doctor Mallory la miró con gesto tierno, la había acompañado en sus movimientos siempre consciente de que no se encontraba bien. Observó la escena y la extracción de Holmes del palacio para ser conducido a la base en la Tierra. Y después volvió a concentrarse en Madeleine. Se quedó un momento quieto mientras la observaba deslizarse pared abajo como si deseara encontrar un refugio.

Algo había cambiado en su expresión. Estaba seguro de que tenía que ver con ella, necesitaba protegerla. Se acercó a su posición y se agachó quedando a su altura. Ella no dejaba de mirarle y aquella mirada cada vez le provocaba una sensación distinta. Pero todas muy intensas. Tomó lentamente una de las pálidas manos de la doctora y la observó con detenimiento. Su suavidad era estremecedora.

Acto seguido alzó de nuevo la vista para encontrar los ojos de Madeleine que aún seguían con la pregunta en su interior. " ¿Y ahora, qué? ". Paul sintió que aquella pregunta en ese preciso instante tenía una especial relevancia. Suavemente buscó entrelazar sus dedos con los de ella, muy despacio.

Quería transmitirle toda la confianza del mundo para evitar un suceso como el de las escaleras del palacio. Parpadeó un par de veces antes de responder con voz seria y el gesto decidido. Hizo presión con sus dedos en los de ella. - Ahora, confía en mi. -

Madeleine dejó que Paul tomara su mano, y le sonrió tristemente mientras le respondía: - Claro Paul, confío en ti -. Con la otra mano acarició la cara de Paul. Acto seguido se incorporó apoyada en Paul y comenzaron a descender la pirámide.


Comentarios: Publicar un comentario
 

Stargate: Alianza es un juego de rol por e-mail, basado en la serie de televisión Stargate SG-1.
Stargate, Stargate SG-1 y Stargate Atlantis son propiedad de MGM-UA Worldwide Television, Showtime,
Gekko Film Corp., Glassner/Wright Double Secret Productions y Stargate SG-I Prod. Ltd. Partnership.