"Puntos de inflexión"
Doctor Jonathan Holmes, Asesor gubernamental (Jonathan)
Doctora Madeleine Monteloup Parker - Bióloga (Yolanda)
Madeleine logró alcanzar una manga de su camisa e impedir que se marchara. - Doctor Holmes, no piense por un momento que se va a librar de mi porque piense que estoy mal. Psicológicamente me encuentro perfectamente y físicamente sólo necesito... descansar. Me echaré un rato y luego continuaré con mi trabajo - . Se mordió el labio y prosiguió: - Si quiere realmente ayudarme no comenté nada a nadie ni siquiera a Catherine, no querría preocuparla por nada del mundo, bastante tiene con esta maldita auditoría. Y lo que me pasa a mi considero que en estos momentos es irrelevante. No es nada grave se lo puedo garantizar... - .
Madeleine dudó unos segundos si contarle lo que había pasado, pero contarle a Holmes algo así suponía abrir su corazón y desde luego ya estaba bastante escarmentada al respecto, pero decidió contarle una verdad a medias y suspirando añadió: - Siéntate un momento tengo algo que contarte.- Madeleine esperó a que se sentara a su lado y prosiguió: - Fue practicando Karate hace unos días - . Se desabrochó parte de la camisa y enseñó a Holmes algunos moratones. - Tenía el Karate bastante oxidado y se me ocurrió que un amigo practicara conmigo. Le pedí que me entrenara aunque fuera muy duro. Y ahora estoy como si un tractor me hubiera pasado por encima, por eso no quiero que en parte digas nada a nadie, no quiero que nadie se preocupe por mi por haber sido tan cabezota. Nunca he sido tan cabezota como lo soy ahora, al contrario siempre he sido muy comprensible, pero en estos meses han ocurrido muchas cosas y no sé... Sólo necesito descansar un poco -. "Esto no se lo va a tragar, ni siquiera tu te lo tragas".
Madeleine se le quedó mirando, otra vez volvía a ocurrir, no lograba comprenderlo, pero cada vez ocurría lo mismo. Siempre acababa por tutearle. Sin embargo continuó:
- Si, realmente no eres santo de mi devoción, desde nuestro primer encuentro en la UIC, eres demasiado bocazas... pero he de reconocer que me has sorprendió bastante, quizás es eso lo que me molesta de ti, que no eres lo que pareces, estoy segura que hasta Catherine se ha dado cuenta, que hay algo poco claro en ti ... eso y.., que no fueras el * chulipla * que yo esperaba. Y se que debo darte las gracias por tu ayuda en aquella espantosa selva...aunque en el fondo he de reconocer que no echo de menos aquellos días-, "¿o sí?, - e igualmente te agradecería mucho que esto no saliera de nosotros. - Madeleine le miró un poco angustiada, esperaba que tomara la pequeña tregua que le lanzaba al sincerarse con él, si seguían las cosas por los derroteros marcados por Holmes volvería a la base, y no estaba dispuesta a que eso ocurriera.
Furia, se giró la visera de su gorra hacia atrás, y empezó a hablar de manera muy lenta y pausada: -Doctora,.he estado en más de una pelea para saber, que esos golpes no son un simple accidente, si hay algo que deba de notificar, existen cauces reglamentarios y legales que han de utilizarse, en segundo lugar, esta * auditoria * como la llama es muy importante,.y afecta a todos los miembros aquí presentes, así que lo que le pase a alguien del mismo, si es * relevante *, y mi trabajo tiene unas funciones, y no actuaría en consecuencia con el, ni podría exigir a los demás que siguieran las normas si yo no las cumpliera,.no es que me guste ser la * sagrada inquisición *, pero es mi función, así que no me pida que no informe a la oficial al mando,.y no voy a decir * lo siento * sonaría fatal,.sólo que tiene hasta esta noche para comunicárselo usted misma.-
Se levantó , pero antes de irse apoyó sus manos en la mesa y añadió -- - Si hay algo que quieras añadir, sabes donde localizarme,.como tu has dicho.por el * puente de mando *-.
A continuación se dirigió hacia la pirámide, quería concentrase en otro punto de su misión,.y cada vez la sensación de que estaba personalizando todos sus actos, empezaba a molestarle.
"¿Cuando empecé a comportarme como un novato?. Para que me pregunto, siempre hay un principio para romper las reglas", y empezó a subir los escalones de piedra Maddie lo vió alejarse. Tendría que averiguar más de Holmes. Había oído en la base ciertos rumores que decían que Lebau y Holmes se conocían de tiempo atrás, si hablara con Lebau, quizás averiguara algo de su pasado y podría comprender ciertas actitudes de semejante gallito. En el fondo la situación le entristecía, ¿o era lo contrario?. Fuera como fuera la guerra seguía abierta entre ambos, no habría puntos de inflexión.