"Desde el otro lado"
Coronel Jeanne Riker, Estado Mayor (PNJ Marta)
- No se preocupe, señor. Está todo listo. El equipo saldrá en..- la Coronel consultó su reloj de pulsera-.. poco más de diez minutos.... Sí, señor, los
asesores saldrán con ellos.... No, General...no creo que sea necesario... mantendremos la reunión cuando regresen, tal y como habíamos quedado... De acuerdo señor, le veré entonces.
Riker colgó el teléfono. Permaneció unos minutos sentada. Los codos apoyados en el escritorio, las manos entrelazadas y los pulgares bajo la mandíbula. Repasaba los acontecimientos de las últimas horas. La evaluación que estaban sufriendo los dos Comandos, tanto el de Cheyenne como el de Guam. Podía confesar abiertamente que la presencia de esos dos civiles, Lebau y Holmes, no le gustaba demasiado y no le agradaba en absoluto que se creyeran con derecho a evaluar 'su' base y 'su' personal.
Evitar el contacto con ambos había sido algo deliberado, y aunque la Coronel no había estado de acuerdo en un principio, siguió las órdenes del General. Su superior tenía sus razones y una vez puesta al tanto de todo, entendió sus razones.
En cualquier caso, el asunto estaba prácticamente solucionado. En esos momentos la dichosa evaluación no le preocupaba más que cualquier revisión mensual, bimestral, trimestral o de la frecuencia que fuera que el Ejército hacía a su base. Al fin y al cabo, algunos sueldos necesitaban ser justificados.
Riker se levantó para ir a ver la salida del equipo, como hacía habitualmente. Con cada misión, sentía la necesidad de estar ahí. Nunca había garantías de a dónde los enviaban. Nunca sabía qué se podían encontrar del otro lado, no importaba lo que se hubiera estudiado todo y que se hubieran tenido en cuenta todas las variables. El otro lado era imprevisible, y eso lo sabía por propia experiencia.
Con paso firme se dirigió a la sala de control. Todo empezaba de nuevo.