"Trazando un nuevo mundo"
Capitán Catherine Ford, Antropóloga (Blanca)
Dr. Paul Mallory Rush, profesor de Historia (Pablo)
Intentando no pensar en el hecho de no haber tenido tiempo ni siquiera para poder ducharse y cambiarse de ropa, Paul seguía concentrado en la documentación que tenía ante sí. Medio sentado en uno de los bordes de la mesa y con el informe en las manos había ido desplegando progresivamente las fotos de forma que pudiera acompañar la lectura detenida con una visión de cada imagen a modo de libro ilustrado.
Su vista había hecho especial hincapié en la fotografía en la que nítidamente aparecía una pirámide de notables dimensiones. Aquella imagen no le era ajena, lo llamativo era que hubiera sido hallada en otro planeta. El informe era bastante inconcluso e indeterminado en muchos aspectos, tal parecía que tuviera un caracter preliminar o que hubiera sido redactado con prisas.
El ruido de la cafetera le indicó a Paul que había llegado el momento de hacer un poco más soportable su tarea recargando las baterías con un poco de café. Mientras sus dedos índice y pulgar frotaban sus ojos para buscar claridad de ideas posó el informe en la mesa y se incorporó rumbo a la humeante cafetera.
En su búsqueda por las alacenas encontró una taza blanca con el emblema de las fuerzas aéreas que llenó casi hasta el borde y se llevó a la boca casi de inmediato. Con el primer sorbo Paul cerró los ojos y *se lamentó* mentalmente de descubrir que lo más apropiado habría sido esperar unos minutos pues aquello estaba ardiendo.
Justo en aquel momento el sonido de unos nudillos al otro lado de la puerta interrumpieron la accidentada ceremonia. Paul posó la taza y con el gesto aún compungido por la quemadura emitió un - adelante - que sonaba más a una petición de socorro que a una simple indicación. Un rostro femenino apareció al otro lado de la puerta.
-Ese café huele bien- saludó Catherine mientras entraba a la oficina. -Habría llegado antes a probarlo... digo, a darte la bienvenida, pero me parece que aún está muy caliente,- rió. No había visto a Mallory desde su "graduación" de la Unidad de Instrucción, sin embargo se lo veía prácticamente igual. Aunque se había reincorporado a la actividad apenas esa mañana, se veía que no le había tomado mucho adueñarse de aquella oficina.
Podía ver las fotografías que coloreaban el lugar, incluyendo las de P5S-365. Las señaló con el índice, mientras se acercaba. -De eso venía a conversar. ¿Te avisaron que salimos mañana?-
Al oir la pregunta Paul cerró los ojos sonriendo. Ni siquiera las películas de Buster Keaton que tanto le gustaban iban tan deprisa. Tratando de contrarrestar el duro saque de Catherine, Paul intentó imprimir juego desde el fondo de la pista con la única intención de no terminar con severas dolencias cardíacas. Aquella locomotora terminaría por pasarle por encima.
Primero miró a la capitán buscando reencontrar la familiaridad en su rostro. Y luego su gesto se transformó como si intentara hacer memoria. - Veamos...hace doce horas, dos colegas tuyos me abordan en el aeropuerto de Los Ángeles pidiéndome que les acompañe porque mi presencia es requerida aquí. Me meten en un avión y antes de poder pegar ojo me encuentro entrando por la puerta con lo que ves por aquí desparramado y esa bolsa negra que está a tu espalda por todo patrimonio. Me lanzan una carpeta a la cara y me dicen que a la mayor brevedad posible le eche un vistazo. Me abren esta puerta...y...decididamente no. Creo que no me dijeron nada...Catherine...no te ofendas... - apuntó Paul con semblante de petición de auxilio - ...pero...¿podrías darme un contexto sobre el que empezar a entender esto? - le preguntó mientras señalaba las fotos sobre la mesa.
La Capitán se encontró ampliando su sonrisa, y asintiendo, casi, en derrota. -Bueno, desde abajo...- Se acercó a una de las sillas libres, y la acercó al escritorio. Sin embargo, no se sentó. Apoyó sus manos sobre la mesa y eligió las fotos que a ella le daban algún dato. Del resto, seguramente, se encargaría él. Y Ana, quizá Dara, posiblemente Madeleine...
-Aquí, pirámide,- rió. -La MALP tomó la foto desde el Stargate, me parece raro que no esté sobre la pirámide... Obvia semblanza precolombina mesoamericana, pero las proporciones no concuerdan... ¿verdad?- Buscó la aprobación de Paul. -Es demasiado masiva, y no lo suficientemente alta, estas escaleras no parecen querer obligar al ascenso serpenteante de los adoradores de Quetzalcoatl... Seguramente vamos a odiarlas a medio camino, pero estoy segura que entra el pie completo en la huella, no creo que haga falta subir "de costado".-
Paul se decidió a dejar que Catherine continuara en su discurso cruzando los brazos y apoyando el cuerpo contra la pared y trató de no parecer demasiado intrigado. Catherine no parecía contarle nada nuevo...no desde luego lo que él esperaba saber tras formular su pregunta.
Catherine tomó otra foto, la que había tomado la UAV sobre la inmensa pirámide, del palacio rehundido en su interior. -Aquí, palacio... todo alrededor, desierto. No parece haber llovido en años, pero para estar seguros habrá que tomar muestras de suelo.- Señaló la última foto, la de la imagen que más le había llamado la atención. -Y aquí, finalmente, lo que más me extraña.- El grabado en el talud de la pirámide, en el contexto de otras escenas de animales, vegetales, y algunas figuras (¿quizá danzantes?), parecía tan parte de ellos como fuera de lugar. -Madeleine me confirmó ayer que se trata de variedad terrestre de una hoja de coca...- Frunció apenas los labios, antes de desviar sus ojos hacia los de Paul. -No soy experta en estos temas, pero por culpa de ese detalle no me dan las cuentas.-
Paul se quedó quieto por un momento. Una palabra le había dejado profundamente intrigado. - ¿Madeleine?....¿Monteloup?. ¿Madeleine Monteloup está aquí? - Preguntó Paul mirando con cara de sorpresa a Catherine.
-Pero claro...- Ford parpadeó, casi cegada por el brillo de los ojos de Paul. Eran verdes... como, en algunos lugares, el agua del mar, centellendo bajo la luz del sol. No tormentosos, como los de Jonathan. Bajó la vista, con el pretexto de volver a dejar las fotografías sobre el escritorio. -Fue asignada a principios de marzo,- esperaba no estar balbuceando, aunque sabía que hablaba simplemente para no permitir que se produjera un silencio. -Viene con nosotros, también.-
Paul miró entonces a la puerta por un momento pensativo. Vaya, así que la buena de Madeleine sigue por aquí.... A su mente acudieron fugazmente los acontecimientos que hicieron que Paul dejase de ver en Madeleine a una más del grupo para empezar a verla como lo mejor que había encontrado en sus escasas horas en la UIC.
Paul trató de no reflejar excesivo interés en Madeleine ante Catherine. Y si trató de concentrarse en la cuestión por la que ella había acudido hasta su pequeña oficina. - Volviendo al tema que nos ocupa... - Su tono por un momento pasó de la intriga de los instantes inmediatamente anteriores a un rictus de seriedad - ...viendo estas imágenes y leyendo el informe se podrían decir bastantes cosas la verdad... pero la mayoría serían especulaciones. Aunque si creo que una cosa se puede asegurar tajantemente. En ese palacio residió alguien importante. Mucho... En mi humilde opinión... creo que saber de quién se trataba nos abrirá muchas puertas. La decoración exterior es muy sobria, no ayuda...pero creo que el interior estará más dispuesto a colaborar. Y esos relieves tal vez sean más importantes de lo que pensamos. - Su voz reflejaba que Paul se estaba concentrando cada vez más por momentos en el tema en cuestión.
Su mirada estaba puesta en la foto del palacio. - Creo que no hace falta mucho para afirmar tal cosa. Ahora bien. Hay cosas en estas imágenes que no encajan demasiado. La primera de ellas es ese palacio semi-incrustado en la parte superior de la pirámide. No se corresponde con la arquitectura que refleja el exterior. No es un elemento *novedoso*. Sencillamente está fuera de lugar. Podría tener sus explicaciones pero eso sería comenzar a hacer cábalas. Y otra cosa.... ...no es en absoluto normal que sólo haya una construcción de tipo piramidal. Las sociedades de la América pre-hispánica tienen una fuerte conciencia social. Muy desarrollada. No es normal que lleguen a un sitio construyan un edificio y desaparezcan. No es su estilo. Si por algo se caracterizan sus centros urbanos es por ser complejos de edificios que acogen sedes para distintos tipos de dependencias, religiosas, científicas, administrativas...etc... - Paul tenía la sensación mirando a Catherine de que no le estaba contando nada nuevo... no obstante... si tenía bien claro que con el material presente no se podían pedir milagros. - Ahí debería haber más edificios...pero no seré yo quien rasque toda esa arena para averiguarlo.... no al menos sin el equipo adecuado - sonreía con simpatía. - ¿Has pensado que es posible que lo que se ve en la imagen sea sólo una parte? - Paul se quedó mirando fijamente.
Ella había asentido a intervalos durante su discurso. También había podido sentir la temperatura elevándose sobre sus mejillas, claro síntoma de que se había ruborizado, quizás hasta la raíz del cabello, al recordar finalmente con quién estaba hablando. -No, no se me había ocurrido,- concedió, mientras tomaba las fotografías de la pirámide y volvía a examinarlas. La idea abría un completo abanico de posibilidades, y pocas de ellas (si alguna) la hacían feliz.
-Pero si es así, estamos hablando de...- emitió un silbido. -Esto debe haber sido terriblemente grande.- Se frotó la frente, mientras observaba la prolijidad del suelo. Parecía rastrillado. ¿Cuántos años habían tomado para que el desierto ganara sobre un centro ceremonial y una ciudad, si los hubiera bajo él? ¿Cuán alta sería esa ya inmensa pirámide, para continuar imponiéndose sobre el paisaje?
Volvió a mirar a Paul. -Y también,- como si él hubiera compartido su recorrido mental por los distintos interrogantes,- ¿cómo hizo el Stargate para quedar a nivel del suelo?-
- 'touché'. - dijo Paul mirando a los ojos de Catherine sabiéndose en claro fuera de juego. - Ahí me has pillado... No obstante.... y ya que aún no estamos allá arriba, aprovecharé la duda razonable. Los stargates pueden ser trasladados...¿no?. A lo mejor ese planeta no está tan abandonado como parece - Paul había enarcado una ceja y miraba sonriendo a Catherine esperando que por un momento tuviera piedad con él.
La capitán se permitió temblar, fingidamente, ante la posibilidad. -O que, de casualidad, se encuentre en la punta de otra pirámide que aún no fue cubierta...- Se encogió de hombros, para devolverle la mirada con un dejo de picardía. Se le ocurrió que podían estar así por el resto del día, y no parecía una idea desagradable. -Podemos dejar el concurso de ideas para cuando estemos allí,- rió.
- Creo que será lo mejor... - le dijo Paul. - Me parece que los dos sentimos demasiadas ganas por estar ya allí viendo a ver qué nos encontramos...sea lo que sea....el descubrimiento merece la pena de por si. -
-De todos modos, si no encontramos nada increíblemente interesante en el palacio...- Catherine sacudió la cabeza, -difícilmente consigamos los recursos para realizar una excavación.- Podía recordar las palabras de Lebau, que escuchara hacía apenas minutos: "Sólo le pido que me demuestre que no estoy equivocado." En el fondo, era un político, se considerara uno o no. Lo que les importaba, tuvieran la ideología que tuvieran, era conseguir ventajas en la carrera que sólo ellos corrían, por altruistas que fueran. Esa pequeña salida, cuyo modesto objetivo original había sido el de reiniciar las actividades desde el complejo de Guam, cargaba con la responsabilidad de demostrar que... La capitán cerró los ojos, mientras se mordía suavemente el labio. -Con lo bien que nos vendría algo *bueno*, bonito, barato...- sus palabras, apenas un tono más elevado que el de un murmullo.
El último comentario de Catherine fue captado por Paul que tenía la mirada fija en Catherine y fue recibido con simpatía. - ¿Apuestas algo a que nos traemos un *souvenir*?. ¿Te parece bien un café que no esté tan caliente como ése? - le preguntó apuntando a la cafetera.
-Cualquier clase de café suena bien,- sonrió ella. -¡Creí que nunca preguntarías! Y sobre lo primero...- no apuesto -¡ojalá!- finalizó. -Llevo papel y grafito... si vieras la de regalos que enmarqué este año,- terminó riendo mientras, finalmente, tomaba asiento sobre la silla, y volvía su atención al trabajo.
- En cuanto a esos relieves y la hoja de coca que me comentaste - añadió Paul sentándose frente a Catherine - Bueno, como te he dicho creo que son importantes. A priori no parecen dar demasiado juego pero sobre el terreno tendremos base para empezar a darles sentido. Tanto si reflejan simples escenas cotidianas como si son hechos relevantes tendrán su importancia. Ayudarán a conocer al VIP que moraba por aquellos pagos. - Paul se calló por un instante observando la foto que contenía los relieves. - Pero ahora que me doy cuenta... se ve rara una hoja de coca en el desierto... - le dijo sintiéndose por un momento confuso ante tantas piezas sin encajar.
La Capitán asintió. -Conversamos algo del tema con Madeleine... hay variedad de posibilidades. O hubo un cambio climático, o fueron destruídos, quizá esclavizados y llevados a otro lugar... ¿Qué más se te ocurre?- preguntó, invitándolo a proponer nuevas ideas. -Mientras más ideas llevemos, creo que nos ayudará a sacar conclusiones... en el caso que encontremos algo que nos sirva a ese respecto, claro...-
- Francamente no sé muy bien qué pensar...las posibilidades, muchas o pocas, son admisibles por igual... aunque no sé por qué noto en tus palabras y tu tono que aquí está en juego algo más que una pirámide y sus constructores.... ¿Te parece si volvemos a la pregunta inicial y me lo presentas de otro modo? - le dijo Paul entornando su vista y mirando con mucha atención los expresivos ojos de la capitán que poseían una iluminación muy particular en aquellos momentos.
Catherine frunció la nariz, apenas. Se estaba pisando... repetidamente, y aunque podía explicarlo por haber pasado tanto tiempo con Lebau antes de llegar a la oficina de Paul, esperaba poder controlarse en lo que quedaba del día. -¿No leíste nada, verdad?- preguntó, apuntando a la pantalla del ordenador.
Paul se quedó mirándola con el gesto circunspecto. - Aparte de este informe que me habéis suministrado....no -
-Bueno, entonces dejalo para más luego... lo cierto es que nos están evaluando. ¿Te acordás del Doctor Holmes?- Qué podía hacer... odiaba hablar de él en ese tono despreocupado, pero tampoco iba a llamarlo "Jonathan" con tanta libertad, sin temor a pisarse y mucho peor de lo que venía haciendo ya.
Paul hizo memoria por un instante. Recordaba a un personaje de la UIC que llevaba el mismo apellido. En ese momento su estómago se revolvió ligeramente. El recuerdo no era del todo bueno. - Si....ese apellido me es familiar....me temo -
"Lo imaginaba," pensó Catherine antes de continuar. -Bueno, él y un Doctor Lebau, un hombre reconocido en el campo de la diplomacia... sé que he oído hablar de él antes de conocerlo esta mañana. Están encargados de un informe, cosas así. vienen con nosotros, y cuánto preferiría que no... ¿Me explico?- finalizó, mirándolo, esta vez su turno de pedir auxilio.
Paul buscó apoyo en el respaldo de la silla. De repente se sintió un poco descorazonado. - ¿Me estás diciendo que tus jefes nos están haciendo una auditoría y que estamos en manos de esta pirámide?... - Paul no necesitó respuesta. Había captado el mensaje de Catherine. Se quedó pensativo por un instante... No quiso entregarse a la negatividad. En realidad a él siempre le habían gustado las causas perdidas. "Si mi familia me considera una" pensó.
- Entiendo entonces que lo debemos encontrar pasa de la categoría de souvenir a la de megaestrella del pop... - volvió a callarse por unos segundos. - ...vale, vale... me parece bien. Sinceramente Catherine...me encantaría poder decirte desde ya que vamos a encontrar Eldorado...pero... creo que lo más que puedo decirte es que tendremos que poner mil ojos...atender a cada dato...y....encomendarnos a la suerte. Sé que no sirve de nada...pero hay indicios que apuntan a que a lo mejor salimos mejor parados de lo que pensamos. Si es un palacio, tendrá que haber algún objeto y quiero seguir pensando que si hay un stargate ahí no es por puro turismo... - Paul sintió de repente cierto abatimiento.
Tomó impulso sobre el respaldo para acercarse de nuevo a Catherine... -¿tan pequeño es el margen que tenemos?-. No podía alegrar el día de Catherine, ni ahora el suyo pero si al menos podía dejar que se desahogara...al fin y al cabo aquel era el mismo barco para todos.
La Capitán se se frotó las sienes con las manos por un instante, mientras tomaba aire en un gran suspiro. -¿La verdad, Paul? ...- Hizo una mueca, -No tengo idea.-
Era la verdad. A pesar de lo que le había confiado Jonathan, la llegada de Lebau le había dado una perspectiva diferente. Allí había alguien que no estaba dispuesto a seguir las "órdenes" de quienquiera las hubiera dado. Tampoco quería quitarle el voto de confianza a Jon... podía sentir el conflicto interno dentro de él en cada uno de sus encuentros desde que llegara a la isla, y no dejaba de confiar en que, finalmente, no se dejaría manipular. Pero tampoco podía contar solamente con ello...
-De todos modos, nuestras órdenes son hacer lo nuestro.- Tomó aire nuevamente, para sonreir de verdad, sin esfuerzo. -Y sabemos hacerlo, ¿no?-
Mallory acompañó su sonrisa decidido. - No se imaginan hasta qué punto sabemos... - Definitivamente no quería dejarse conducir por el desánimo. Acababa de llegar... y no tenía la más mínima intención de volver a salir por la puerta de atrás como meses antes lo había hecho. Miró a Catherine a los ojos sin mover un sólo músculo - La única forma en la que pienso salir de aquí es por ese dichoso aro.... -
"Bendita sea Florida." Era el segundo reencuentro que tenía en menos de dos días, y el que no traía ninguna pega. -Somos varios...- La sonrisa de Ford se amplió, mientras agradecía a los dioses por el regreso de Mallory. Decidió que ya era suficiente. Tenían mucho que hacer y, si bien ella había sucumbido a la debilidad de... mostrar debilidad, era hora de levantar la cabeza y seguir adelante.
Tomó las fotos en sus manos, nuevamente, y eligió la que más le gustaba de la pirámide, que colocó sobre el escritorio frente a él. -Te propongo un partido de hipótesis... a cambio del café que me prometiste.-