"Odio racial"
Doctor Jonathan Holmes, Asesor gubernamental (Jonathan)
Doctor James Lebau, Diplomático economista (Hugo)
Los eventos aquí relatados están situados a mediados de mil novecientos noventa y dos.
Llevaban cuatro horas de viaje, un largo y pesado viaje. Las rutas estaban en general cortadas, habían tenido que dar tres veces marcha atrás para coger caminos alternativos, además de sobornar en varias ocasiones a grupos armados locales para que les permitieran pasar.
Por fin estaban llegadon a su destino, como enviado de la ONU James había visto muchas cosas en la zona de conflicto, en general no le había gustado ninguna, asesinatos, estorsiones, robos, había pocas zonas que no se vieran influenciadas por la inminente guerra abierta, guerra que en realidad había comenzado hacia tiempo, pero que no se había dado a conocer abiertamente. James ya había estado delante de dos enfrentamientos armados en la frontera entre Serbia y Bosnia, lugar al que ahora se dirigía.
En la distancia podía observar Drinjaca, el lugar al que se dirigían. Allí realizarían una reunión intentando hacer que los grupos armados de la zona permitieran pasar a un grupo de mujeres, niños y ancianos bosnios a un campamento de la ONU no muy lejano.
No pudieron entrar en el pueblo con el jeep, un camión los estaba esperando en la entrada, cinco hombres armados les apuntaban. James y Slavisha, su guía, bajarón del jeep y se acercaron lentamente. Los hombres les vendaron los ojos y los guiaron sin poder ver nada hasta una casa del lugar. Cuando la venda fue retirada una potente luz due directa a los ojos de James, cegado, tuvo que parpadear varias veces y dejar que varias lágrimas calleran para poder ver lo que tenía alrededor.
Estaban en lo que parecia la habitación de un piso superior, por la vista que había por la ventana. La habitación tenía simplemente una mesa con varias sillas y un armario, frente a James y Slavisha, había un hombre sentado, con una amplia cicatriz en la mejilla.
"Dobro jutro. Sta ima novo?" la voz y el tono del hombre eran totalmente sárcásticas.
"Dobro sam, a ti?" James no se aminaló y le respondió con el mismo todo de voz.
Slavisha miró a James. "Pazi..." no pudó seguir hablándole pues uno de los hombres le golpeó con la culata de su arma, después se dispuso a apuntarle con el cañón.
"¡Ne! ¡Ne! ¡Nemoj!" grito James, entonces el hombre de la cicatriz hizo un gesto y el cañón del arma dejó de apuntar a la cabeza del guía.
NRPG: La conversación continúa en Serbio, pongo la traducción ;P.
"Soy James Lebau enviado de la ONU, si..."
"Se quien es Sr.Lebau, sabiamos que venia desde hacía tiempo."
James parpadeo para no quedar cegado por la luz.
"Usted debe ser Nebojsha Trajkovic."
"El mismo."
"¿Y sabe la razón por la que estoy aquí?"
"Desde luego que lo sé. El grupo de cuarenta y tres rehenes que tenemos en el granero."
"Bueno, entonces por que no vamos al grano."
"Por que no hay grano señor Lebau, esta usted aquí, sin nadie que le ayude, a nuestra merced."
"Hay gente que sabe que he venido, no le aconsejo hacerme nada, se metería en un buen lio."
"Oh, de verdad, hay muchos bandidos por los caminos, quien dice que fui yo.".
Nebojsha se levantó y se acerco a James, se sentó en la mesa justo delante de él, sacó una pistola del bolsillo y le apunto a la cabeza.
"Digame, que evitaría que le dispara."
"No es usted tan estupido."
"Ciertamente. No, no lo soy."
"Digame qué es lo que quiere."
"Muy sencillo, un trato. Usted quiere al grupo de rehenes en territorio bosnio, yo quiero inmunidad."
"¿Inmunidad?" James no sabía a que se refería.
"Usted, buen amigo, será mi inmunidad. Drinjaca estará bajo mi poder, y usted se encargará de que las tropas enemigas no entren aquí."
"Vaya, me equivocaba, si que es usted estúpido."
Nebojsha se levantó de golpe y cogió a James, lo empotró contra la pared, luego colocó la pistola en el interior de su boca.
"Se lo diré muy claro, estoy siendo magnánimo, dejaré que se vayan los rehenes pero usted se quedará y si un solo soldado enemigo pisa esta ciudad le volaré los sesos, o eso, o le vuelo los sesos ahora mismo a usted y a toda esa gente del granero la quemo viva. Usted decide."
Nebojsha sacó poco a poco la pistola, James comenzó a toser compulsivamente.
"Esta bien, aunque le advierto que no conseguirá nada, antes o después caera."
"Eso ya lo veremos, en breve nuestro ejercito llegará aquí y ya no opinará igual."
La siguiente que sintió James fue un golpe en la cabeza y la creciente oscuridad.
"Ángel a Lobo, Halcón inicia vuelo"
Holmes siempre se preguntaba quien ponía esos nombres, había llegado a la conclusión de que se veían muchas películas en el ejercito. Pero esa no era su preocupación, llevaban ocho días siguiendo el convoy de armas químicas, que se habían detenido en Drinjaca a esperar, un par de días, era el momento justo para lanzar el ataque y capturar todo el cargamento. Pero la aparición del miembro de la ONU los había puesto nerviosos, vio como el jefe de los contrabandistas, ordenaba arrancar a los vehículos.
- Parece que ese conejito blanco ha precipitado las cosas, ...por que no podrá salir todo como uno lo planea, aunque sea sólo por una vez-. Cogió la radio, y respondió al centro de satélites que coordinaba la operación "Lobo a Angel, que esperen la señal para entrar, tenemos más compañía". No esperó la contestación, apagó y se dirigió al otro miembro del equipo, el gurka que lo acompañaba en todas las misiones "Tak, cúbreme". No tenía que decir más, confiaba en él y sabía que su espalda estaría a salvo.
Cuando vió que los que apresaron al grupo salian de la casa, bajó la pequeña colina y sorteando un par de guardias borrachos, entró en la donde los retenían.
Se encontró golpeado y atado a una silla, a una persona con el mono blanco de la ONU, no parecía estar en muy buenas condiciones, en el suelo al otro lado de la habitación, respiraba muy débilmente su acompañante.
Furia, desató al * conejito blanco * "Todavía no te has dado cuenta,...pero parece que el cielo no te quiere llamar, así que ha enviado a su ángel caído, para ver si querías un trago, ...espero que puedas caminar, por que tendremos que salir a buscarlo".
Lo ayudó a levantarse y le dio una de sus pistolas.
James se levantó como pudo, todo estaba nubloso. Miró a su alrededor y vió aquel hombre que le ayudaba y le entregaba un arma.
"¿Quién es usted? ¿Y qué se supone que quiere que haga con esto?" dijo señalando el arma.
James se despejó por completo y recordó todo lo ocurrido de golpe.
"¿Slavisha?" Buscó a su compañero con la mirada. "¿Donde está mi guía?"
Holmes se dirigió, hacia la puerta, " Niño, tengo que decidir, y tu por lo menos, puedes caminar. Si podemos volveremos a por el más tarde".
James caminó como pudo, quisó decir algo pero las fuerzas le abandonaban. Tenía la cara dolorida, y notaba las piernas hinchadas, le habían dado una buena paliza, aunque había estado en peores situaciones. Intentó insistir en su guía, pero a duras penas tenía fuerzas ni para mantenerse en pie.
"No lo podemos dejar ahí. Lo matarán."
Salieron de la Casa y se dirigieron lo más rápido posible hacia el bosque, más de una vez las piernas le fallaban a Lebeau, "No te duermas ahora, no creo que la dirección del Hotel vea con buenos ojos el que te vayas sin pagar la cuenta"
Casi apunto de traspasar los árboles, un sonido seco llegó a sus oídos, seguido de un par de gemidos, se giraron un poco y observaron dos hombres tumbados en el suelo. Furia no se extraño, su compañero Gurka, empleaba su fusil calibre 50 para cubrirlos, pero los habían descubierto, disparos, ordenes y ruido de motores, lo indicaban con claridad. James los observaba, esto no debería de haber salido así, en sus adentros hacía tiempo que estaba maldiciendo demasiadas cosas y a demasiada gente.
Llegaron a la altura del observatorio de Tak, Furia depositó a Lebeau en el suelo y miró el pueblo. La locura se había desatado, Nebojsha, se encontraba al borde de la histeria, daba ordenes, y disparaba a todos los rehenes. Sacaron al guía de la casa y lo ataron a un poste al borde del pueblo.
"No juega usted limpio señor Lebau, y eso me obliga a tomar decisiones que causaran dolor a la gente que quería proteger" . Dio un par de ordenes y rociaron a Slavisha, con gasolina, y sin esperar un segundo, le prendieron fuego.
James tendido en el suelo vió la escena, todavía no tenía fuerzas para caminar por si sólo, pero ya podía hablar y pensar con más o menos fluidez.
"¡No!" una punzada de dolor le atraveso al ver a su compañero ardiendo.
"Esto es lo que le pasará al resto, entréguese, y ellos se irán"
James se giró al hombre que le había sacado del hotel y que en cierto modo había provocado la situación. Nebojsha jamás se habría atrevido a matar a un enviado de la OTAN.
"¡Eh! Usted. Lleveme hasta allí. Antes de que comiencen a matar a los rehenes. No debimos de dejar a Slavisha."
Holmes se giró hacia Tak, levantó dos dedos y señaló hacia el pueblo. El pequeño soldado apretó dos veces el gatillo, una bala acabó con el sufrimiento de Slavisha, y otra con el odio de Nebojsha. El tiempo se paró un instante, después empezó la venganza, disparando hacia los rehenes que quedaban con vida. James no podía articular palabra alguna.
"Lobo, aquí Ángel, registramos combates en el poblado, desea cambiar el objetivo. Halcón, a tres minutos"
Furia vio la masacre, y sumó los peligros y las vidas, así como todo el riesgo de la carga del convoy que ya había partido.
"Negativo Ángel, que Halcón siga al objetivo, se encuentra a unos diez Km, eliminen protección y recuperen carga. Recuerden el tipo de mercancía que buscamos"
"¡Conozco lo suficiente para entender eso! ¡Tienen refuerzos aéreos! ¡Maldita sea, utilicelos para ayudar a esa gente! ¡Los están masacrando! ¡Sólo son mujeres y niños!" James hizo un torpe intento de levantarse para encararse al hombre.
Holmes, lo apretó contra el suelo, no había emoción en su rostro. "No *conejito blanco* ellos no son hoy mi trabajo, tengo que decidir, y ellos pierden, los Delta tienen otra misión". Miró hacia el pueblo, quería contarle que era más importante apoderarse del cargamento que transportaba el convoy, que si intervenían en el pueblo podían poner en peligro a sus contactos que les facilitaron la localización, que recibiría felicitaciones estúpidas que no le aportarían nada por anteponer la vida de muchos a la de un pequeño grupo. Pero sobre todo quería arrancarle la cabeza por estar allí, y se quería arrancar la suya por salvarlo.
"Por desgracia cada cual cumple su cometido, y yo me he desviado del mío salvándole el culo"
"Maldito hijo de puta." James lanzó un puñetazo, aunque ni siquiera se le podría haber llamado así, lo débil que estaba por los golpes que había recibido y toda la situación hizó que el golpe que recibió Furia no fuera más que una caricia y le doliera más a James los músculos por el esfuerzo realizado.
Furia recogió a Lebeau, y mientras salían con él hacia el punto de extracción, sólo pudo añadir "Nunca mires atrás, y si te sirve de algo para seguir caminando ódiame por no dejarte aquí"
James miró a la distancia el pueblo, los gritos de la gente se le clavaron en la cabeza, como agujas de acero al rojo vivo, el humo de la hoguera donde Slavisha se terminaba de consumir subía hacia los cielos. Deseo con todas sus ansias ser él en que estuviera en su situación y no tener que vivier con el terrible recuerdo. Fue entonces cuando decicidió abandonar la OTAN, necesitaba un cambio de destino.