"Encuentro"
Dr. Paul Mallory Rush, profesor de Historia. (Pablo)
Dra. Ana Reyes, Egiptóloga (Ana)
Ana estaba cansada depues de dos horas metida en su despacho haciendo trabajo de investigación, los libros se encontraban abiertos por todas partes, debería ponerse a reordenarlos y colocarlos en su respectiva estantería. Pero se encontraba cansada, eso ya lo haría despues, pensó, mientras salía por la puerta decidida a ir a algun lado de la base donde pudiera descansar la mente, quizás a la cafetería, o salir al exterior no le vendría mal tampoco.
El marine del pasillo apenas la miró cuando ella pasó rapidamente, pensó dirigirse hacia el despacho de la capitan Ford, se quedo un momento parada en el pasillo sopesando si Catherine podría informarle de algo más de lo que ya sabía cuando vió salir del despacho a un hombre de complexión media, bastante atractivo, que rondaría los 30 años.
Paul había salido del despacho en el que parecían haberle confinado como si de un loco o un preso se tratara. Le rondaba la cabeza lo que había visto y leído en aquel informe y la conversación con Ford. Todo estaba sucediendo demasiado deprisa pensaba mientras miraba el desnudo techo del pasillo tan sólo recorrido por algunas tuberías que a saber dónde irían a parar.
Tras dar cuatro pasos para intentar estirar las piernas, se apoyó en la pared. Mientras, su mano derecha yacía apostada en su nuca y sus ojos permanecían cerrados. Tuvo la sensación por un instante de no estar sólo en aquel pasillo...Abrió los ojos y creyó intuir sin mover la cabeza que alguien más se encontraba allí...
Ana observaba al hombre pensando entre pasar de largo o presentarse, era nuevo en la base, no lo había visto nunca, y por el aspecto era civil.
- Hola, disculpe, ¿recien llegado? - Le preguntó educadamente con una sonrisa de simpatía.
Ante la presencia de la joven Paul se incorporó. La pregunta le sonó divertida después de lo pasado en las últimas horas. - Si...así es -.
- Soy la Doctora Ana Reyes, egiptóloga.- Ana le tendió la mano.
Paul se sintió entonces un poco más tranquilo al ver que no era el único al que los militares habían conseguido engañar para entrar en aquella ratonera. Atendiendo su mano que notó delicada le respondió.
- Hola. Soy Mallory. Paul Mallory. Profesor de Historia a secas...encantado señorita Reyes -.
A Ana le confundió el término señorita, hacía años que nadie la llamaba así, noto que se le subia un poco el calor a la cara cuando le comentó - Mejor Doctora.... - y le lanzó una pícara sonrisa - ...o viene con alguna segunda intención?
Paul se rascó la frente intentando que no se notara la cara de trágame tierra que llevaba. - Perdone...doctora...ha sido un lapsus...llevo demasiado tiempo sin dormir...todos los tratamientos me parecen ya iguales...y ese es el menor de los efectos secundarios créame -.
- Hacía mucho tiempo que no oía un señorita seguido de mi nombre, resulta agradable -.
- Ya dicen que no hay mal que por bien no venga. - contestó Paul.
Ana le observó un momento, pensando de qué le sonaba ese nombre, siempre le daba mucha rabia cuando algo le sonaba y no sabía exactamente de qué, más tarde o más pronto se acordaría.
Paul quedó mirando fijamente a la doctora con el gesto un poco confidente como si buscara sonsacarle información.
- Verá doctora. No quiero resultar grosero con usted... - Sonrió tratando de mostrar su cara amable a pesar de que el cansancio y las prisas estaban haciendo mella en él...pero sabía que aquel día aún tenía horas por delante. - Ahora mismo todo mi patrimonio se reduce a lo que hay dentro de esa oficina...-. dijo apuntando hacia la puerta que acababa de cruzar hacía unos instantes.... - ¿Sabe usted si hay en esta base algún lugar donde uno pueda dormir?. Porque con franqueza...ahora mismo no tengo donde caerme muerto...- Su voz intentaba no parecer excesivamente preocupada por lo que le estaba pasando pero la verdad....había llegado allí casi traido en volandas y ni siquiera le habían dado tiempo de decir esta boca es mía.
Ana consideró atentamente sus palabras, ¿no le habían adjudicado habitación? ¿llevaba trabajando en su despacho desde que había llegado a la base? ¿Cuanto tiempo llevaría allí? Suspiró, las respuestas por el momento seguirían constituyendo un misterio.
- Acompáñeme, le indicaré donde se encuentran las habitaciones, le preguntaremos al marine de guardia si alguna esta destinada a usted.
Por primera vez desde que había llegado a aquella base Paul sintió que alguien hablaba un lenguaje parecido al suyo y que por fin le entendían. Siguió los pasos tras la doctora Reyes hasta ponerse a su lado. Y entonces intentando compensarla por su ayuda se decidió a entablar una conversación más fluida aún a riesgo de perder las pocas neuronas que le quedaban, ....-digame, doctora, ¿lleva mucho tiempo aquí? -.
- No mucho -Respondió Ana - el tiempo pasa muy rápido, hay mucho trabajo de investigación, ya lo verá.
La inquietud se instaló por un momento en el rostro de Paul pensando que para eso de investigación se habría quedado en Houston. Así que siguió interrogando a la doctora pero esta vez con más curiosidad. -Y....de trabajo de campo ¿cómo andamos? -.
Ana se quedó muda de pronto, sopesando lo que iba a responderle. Por fín respondió. -Hay varias opciones al respecto, doctor, debe esperar a que le asignen un puesto. ¿Ya le han notificado algo? . - Se quedó esperando la respuesta con interés, a ver si se enteraba de algo respecto al *misterioso* doctor Mallory.
Paul....se quedo mirando sintiéndose un poco sorprendido por la pregunta....- bueno, he hablado con la Capitán Ford y.... creo que quiere que acompañe a su grupo -.
- ¿De verdad? - Ana se acababa de llevar una buena sorpresa - Yo tambien iré con la Capitán Ford, entonces somos... compañeros -.
Paul entonces enarcó las cejas, tranquilo por no haber hablado más de la cuenta, aunque no es que hubiera demasiados civiles por aquella zona como bien podía comprobar mientras caminaba con la doctora. - Vaya...Bien, creo entonces que mi obligación es pedirle que me llame Paul...al fin y al cabo estamos en el mismo barco... -.
- Sí , eso parece....le llamaré Paul si me llama Ana -.
A Paul le gustó mucho el nombre. Sencillo y breve...no le gustaban las complicaciones excesivas en los protocolos de trato y urbanidad....- Estupendo Ana... - le dijo sonriendo. - Y ya que andamos tras de lo mismo....¿qué piensa de la excursión de mañana? -.
- ¿Ha leido las conclusiones y ha visto las imagenes? Habrá trabajo de campo que hacer, pero no parece haber nada más en las cercanias. Si no hay sorpresas realizaremos el estudio y nos volveremos -.
- Entiendo - dijo Paul. Más o menos el esperaba lo mismo después de charlar tranquilamente con Ford acerca de lo que aguardaba. - Francamente mi primera *salida* en mi brevísimo paso por la UIC fue tan lamentable que no me gustaría volver a repetir una experiencia similar en esta primera salida por más que desee estar ya delante de esa rampa a punto de atravesar la puerta -.
Ana no sabía muy bien si preguntar sobre esa salida de la UIC, de la cual no tenía conocimiento, pero en ese momento llegaron al pasillo de las habitaciones personales. Se dirigió al marine de guardia indicándole el nombre del Dr. Mallory, este se dirigió al sargento, que vino con unos papeles, al parecer le esperaban.
- Señor, acompáñeme a por el equipo y le enseñaré su habitación - Le indicó el sargento al doctor.
Paul atendió la invitación del sargento con un gesto afirmativo de su cabeza para justo después volverse hacia Ana y agradeciéndole con una sonrisa y un guiño cómplice su ayuda y su oportuna presencia minutos antes en aquel pasillo le dijo levantando su mano derecha - Nos vemos Ana...ya sabes donde está mi puerta para todo lo que necesites - Realmente le estaba muy agradecido por haber acudido en su socorro aunque ella no fuera consciente.
- Hasta la vista... Paul. - le dijo Ana esbozando una sonrisa, y se giró dirigiendose nuevamente a su despacho. Estaba más relajada, la conversación con el doctor le había hecho despejar la mente, se notaba descansada.
Entró y se sentó, tenía las fotografías distribuidas por la mesa, y algunos libros medio abiertos por capítulos que había estado consultando. Cogió uno de ellos y observó el título: Tras los pasos de Cortés. Autor: Dr. Paul Mallory Rush
-Uau - dijo en voz alta aunque no la oía nadie. - Esto se pone interesante -.