"Empieza lo bueno"
Doctor James Lebau, Diplomático, Hugo.
La rampa se encontraba frente a James, los soldados apostados a los lados, como tantas veces habían hecho, a pesar de la repetición una y otra vez de la maniobra estaban atentos, eran profesionales, siguiendo la rampa con la mirada se veía el circulo metálico, por qué era metálico ¿no? En unos minutos aquel aro comenzaría a girar con un característico sonido, luego tras completar la serie de símbolos y haber *marcado*, una explosión de energía azul, como si de una extraña ola que se resistiera a cumplir con las normas físicas se abalanzaría hacia él para luego volver a *caer* al aro.
Entonces el pequeño lago de agua reflectante esperaría, impasible, James subiría la rampa y se zambulliría para ser desintegrado en millones de particulas, sonaba peligroso, pero no lo era, o así se pensaba, siempre y cuando el otro lado estuviera abierto y no obstruido. En nanosegundos James se encontraría al otro lado, sin haberse dado cuenta de nada, sin sentir nada, excepto un ligero mareo y quizá y ocasionalmente un poco de nauseas. Millones de quilómetros recogidos en menos de un parpadeo. Quién pudiera tener uno en casa.
James había leido el informe cientos de veces, aún así, no podía evitar los nervios, a su espalda pudo oir al sargento hablando por los altavoces, "Conexión establecida, buen viaje."
Cerró los ojos hizó un pequeño gesto para despedirse *del planeta* y comenzó a subir la rampa. Ahora, empezaba lo bueno.