"El mar de informes"
Doctor Jonathan Holmes, Asesor gubernamental (Jonathan)
Doctor James Lebau, Diplomático economista (Hugo)
Cinco horas después los números empezaban a cuadrar, no había sido fácil buscar los resquicios necesarios en las ordenes, contabilizar los grupos y sus misiones, mezclarlos con sus días de descanso, aumentar la operatividad con especialistas en distintas áreas...y lo más complicado de todo, de quien prescindir.
Si, no había sido nada fácil, los tres ordenadores que permanecían encendidos mostrando bases de datos y hojas de cálculo, los expedientes apoyados de cualquier manera sobre las mesas y en el suelo, algunos apilados en oposición a las más normales reglas de equilibrio, daban fe de ello.
Pero sobre todo, se empezaba a conocer que se había llegado a una decisión, más o menos clara, por que las discusiones habían remitido, y sólo quedaba, como siempre entre ellos el tono cínico, y la ironía.
Holmes se estiró en la silla, señaló la pantalla del ordenador situado a la izquierda y comentó " Bueno, esas son las cifras, aquí está todo lo que podemos salvar, tendremos algún inconveniente en unidades científicas y de mantenimiento, pero creo que a esos amigos del rifle no les importará dejar a casi todas los combatientes,... y esas de más abajo,... todo lo que dejamos fuera, ahora queda la parte en la que tenemos que poner nombres y apellidos". Miró su reloj "Vaya todo esto en un tiempo record, se suponía que este informe estaría en dos semanas y está terminado en sólo un día,... destinaremos el tiempo que sobra a pulirlo,... o a beber martinis. La última parte, es el dossier sobre la exploración de mañana"
James levantó la cabeza tras escuchar las palabras de Holmes, tenía la cara pegada a la mesa, sobre uno de los informes, con los ojos cerrados y pensativo. Habían trabajado a toda velocidad, superando seguro algún Record Guiness, pena que no hubiera algún notario para constatarlo y salir en el libro.
"Perfecto, las dos partes más divertidas. Guillotinar a los pobres desgraciados y ver como los militares sobreactuan y ponen más esfuerzo de lo normal para quedar bien." James se bebió lo que le quedaba del café en el vaso y le sirvió otro a Furia. "Deberiamos haber hecho una visita sorpresa, suelen ser más diveritas, ver como todos se ponen a correr de un lado para otro sin saber que hacer."
"Dime, tú estuvieste en la Unidad de Instrucción y conoces a algunos de los que hay por aquí." James se sentó y se relajó puso los pies sobre la mesa haciendo que varios informes estuvieran a punto de decorar el suelo. "Hablame de ellos. Cuentame un poco sobre la base. He visto los datos, las estadísticas, sí, todo muy bonito, pero tú y yo sabemos que la teoría y lo plasmado en los papeles no es lo mismo que la realidad."
Holmes, colocó su sonrisa ladeada, respiró el aroma del café antes de dar un largo trago, un café que ya no tenía ningún efecto. " La base es, un poco más pequeña que la que estamos acostumbrados, pero tienen sus mismos vicios, recuerda que en Cheyenne tres equipos de científicos estaban trabajando en el mismo proyecto, ya sabes esa manía del secretismo. Siempre hemos coincidido en que los militares no deberían de llevar este proyecto, ...aunque tampoco es muy buena acción la política me parece más efectiva la coordinación por la parte civil".
Dejó el vaso y miró las cifras de la pantalla "La gente que trabaja aquí,...eso es otra cosa, todos decididos a dar el 100%, todos sacrificándose, todos en primera línea, conozco sólo a algunos, mi paso por la Unidad de Instrucción fue todo lo corto que este proyecto me dejó...y ya sabes que mis modales, bueno digamos que pisé muy fuerte. Y ahora, tenemos que hacer todo el espectáculo de esa salida para después,...cerrar todo, y lo más triste es que nadie se engaña, pero hemos de cumplir todos con nuestro papel"
"Ten cuidado Furia, te estás poniendo melancólico y pronto haré correr la voz por la base, los rumores llegarán hasta la Casa Blanca, seguro que más de uno se pasaba la mañana riendo." James se balanceo con la silla y puso las manos en la nuca, recostando la cabeza hacia atrás hasta mirar el techo. Luego de golpe, bajó los pies de la mesa y dejó que la silla callera hacia delante, aprovechando el impulso se levantó. "Venga camarada. Hay que hacer una larga lista de nombres. Lo mejor será hablar con los jefes de sección. No nos vendrá nada mal salir de estas cuatro paredes."
"¿Alguna sugerencia para la primera visita?"
"¿Sugerir yo???, por favor, lo único que te aconsejo es que te mezcles con los nativos, charla primero con los que saldrán mañana con nosotros, o más bien nosotros saldremos con ellos, deja caer tu sonrisa por aquí y allá.
Si tengo las * defensas * tan bajas será mejor que recargue baterías, así que llamaré a nuestro querido senador, lo despertaré y me pelearé con él un rato. Nos veremos mañana una hora antes de la reunión para la salida, así podremos comparar notas"
James sonrió ampliamente. "No sabes lo que me alegra decirte oir eso *patrón*" pusó especial rentintín en la palabra. "Por una vez será un placer obedecerte." Mientras, James recogía sus cosas y las metía en una pequeña cartera para luego colgársela al hombro. "No encontraba el momento de separarnos de una vez y perderte de vista." James le guiñó el ojo mientras se dirigía hacia la puerta. Todo había sido en tono jocoso, pero los dos sabían bien cierto que lo decía en serio. Eran profesionales y si debían trabajar juntos lo harían, pero eso no quitaba que a James no le gustase la idea, sobretodo cuando no sabía a ciencia cierta que tenía Furia en la cabeza en referente al proyecto.