"Hecatombe"
Capitán Catherine Ford, Antropóloga (Blanca)
La cafetería se encontraba bastante silenciosa, si no fuera por el incesante
bla bla bla del televisor, que habitualmente jamás alcanzaba a ser escuchado desde la mesa donde se encontraba Catherine. Habitualmente, claro, ella no se encontraba allí excepto a la hora del almuerzo, cuando el bullicio reinante la obligaba a intentar leer los labios de los periodistas, fueran de CNN o de Fox.
La Capitán sospechaba que la elección caprichosa de cadenas de noticias se debía a alguna rencilla interna. Tenía a un demócrata y a un republicano asignados en el área del comedor, que se dedicaban a cambiar de una a la otra. Si no, no podía entender por qué no estaban todos disfrutando del canal Disney con su café: esa mañana había ganado el demócrata, y los pocos presentes podían observar la movilización de tanques del ejército israelí en una ciudad que bien podía ser Gaza en la
Clinton News Network.
El café, claro, era el motivo por el que se hallaba allí. La cafetera de la minúscula oficina que le habían asignado
temporalmente hacía seis meses jamás había funcionado bien. Hasta el día anterior había logrado, con tímido éxito, preparar una bebida oscura que habría llenado de horror a su madre que, afortunadamente, jamás la probaría. Sin embargo, esa mañana había dejado de funcionar por completo.
...israelí no confirmó ni desmintió las denuncias palestinas, pero los observadores consideran...
Despegó la mirada del televisor y la bajó hacia su taza. Tenía una cantidad de papeles junto a ella, pero no se sentía con ánimo de comenzar a leer. Estaba, seria y concienzudamente, perdiendo el tiempo.
... buscan terminar con un año de guerra no declarada. Recordemos que el próximo jueves se cumplirán ocho años del apretón de manos en la Casa Blanca...
Infaltable, la histórica (y mentirosa) foto de Peres y Arafat ilustraba el comentario. Catherine suspiró. Ese problema no iba a tener fin mientras ella, o ellos, vivieran. Tomó el resto de su café y se puso de pie, acomodando deliberadamente su ya perfectamente prolija pila de folios antes de levantarla y comenzar su marcha hacia la salida, cuando un silencio de aproximadamente dos segundos del acostumbrado
bla bla ambiental la detuvo. Alzó los ojos hacia el televisor, para observar que la expresión seria y profesional de la mujer rubia de traje Chanel se había endurecido.
Tenemos en línea a nuestros corresponsales en Nueva York donde, aparentemente, una avioneta se ha estrellado accidentalmente contra...